|
El Soconusco y la Inmigración
Alemana
Lic. Víctor Manuel Martínez Sumuano
Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Chiapas y
Prestador de Servicio Social del Instituto de Estudios Indígenas
LOS ALEMANES Y EL
SOCONUSCO UNA HISTORIA DE ASIMILACION
(1890-1930)
Cuando don Porfirio Díaz
implemento una política de colonización europea coincidió con la política
colonial alemana, la cual buscaba frenar al poderío económico y político
de Inglaterra, haciéndose de un lugar predominante en al concierto
internacional por lo que el canciller de hierro Otto von Bismark en
combinación con los capitales alemanes deseosos de contar con el mercado
latinoamericano de materias primas creo empresas de colonización sobre
todo en Centroamérica lugar de importancia estratégica en la esfera
comercial alemana se pretendía abrir un canal que acortara las rutas
comerciales.
También los objetivos de
estas empresas era el de solucionar los problemas de población que desde
principios del siglo XIX Alemania no disminuía su tasa de crecimiento lo
que traía consigo desempleo falta de tierras pobreza y desesperación en
la población.
Con al auge del café que
empezaba a tener una gran demanda en Europa grupos de alemanes se
asentaron en Centroamérica sobre todo en Guatemala donde apoyados por
créditos de bancos alemanes se dedicaron al cultivo del café: los colonos
se agrupaban en sociedades en las que uno era el socio industrial y el
otro socio capitalista. El primero estaba al frente de la administración
de la plantación y el otro proporcionaba el capital y tomaba las
decisiones vitales del negocio.
Los socios industriales
permanecen en una situación de subordinados pero que al reunir su propio
capital para independizarse se convertían en finqueros con uno o varios
administradores propios.
Con la apertura y
deslinde de tierras en el Soconusco y resuelto los problemas de limites
entre México y Guatemala el gobierno porfirista había iniciado la
colonización del Soconusco con colonos primero norteamericanos, después
los alemanes motivados por esta apertura de México y por la intensa
explotación a la que sometieron las tierras de Guatemala compraron
tierras en el vecino estado de Chiapas, donde continuaron el cultivo del
café desde 1890, gracias a las facilidades del gobierno de don Porfirio
Díaz los finqueros adquieren grandes extensiones de tierras en soconusco
y el norte de Chiapas, con el fin de producir café de primer calidad
puesto que estaría destinado a ser de exportación a los mercados los
bancos de Bremen y Hamburgo proveían a los finqueros de créditos y
agrónomos de administradores que enviaban a las fincas de Soconusco.
Los alemanes invirtieron
un total de 12,000.000 de marcos en terreno y agricultura en Soconusco,
las inversiones se efectuaban en zonas de bajo perfil poblacional pero
muy ricas en recursos naturales aunque con la ventaja de que la
producción estaba destinada al mercado mundial.
Entre 1895 y 1900 se produjeron aproximadamente once millones y medio de
kilos de café y la mayor parte provino de las fincas de Soconusco. Al
mismo tiempo la región se colonizaba con cafetaleros alemanes, Tapachula
se empezaba a convertir en un importante centro comercial con casas de
importación, mercancías y exportación de café en manos de alemanes y
españoles.
En el mismo periodo, al
norte de Chiapas se fundan las fincas cafetaleras Bismarck propiedad de
Claudio Seltzer; La almendro de Carlos Masón Loera; Mumonil, Los Mangos
de Friederich Körtum, el café producido en las dos zonas era transportado
para su comercialización al puerto San Benito (hoy puerto Chiapas) y era
traído a lomo de chamula.
Fue hasta 1908 en que se
puso en marcha el ferrocarril de la costa ya que la administración
porfirista siempre atenta a las requerimientos de los finqueros alemanes
con las comunicaciones para la rápida salida del producto cuya demanda en
el extranjero se incrementaba, para 1910 según informes del consulado
alemán de la época la producción cafetalera de Chiapas sumo 120,000
quintales, aumentando en plena contienda revolucionaria en 1915 a mas de
177,000 quintales, para descender en 1920 a 130,000. En esta década la
participación alemana fue la más destacada no solo por que tenían el
mayor numero de fincas de la región sino por las técnicas usadas y por
la atención a sus sembradíos.
Propietarios y
producción de café en 1927-1928
|
ALEMANES |
119,340 quintales
|
52.65% |
|
MEXICANOS |
48,600 quintales
|
21.41% |
|
NORTEAMERICANOS |
16,000 quintales
|
7.05% |
|
INGLESES |
15,200 quintales |
6.69% |
|
ESPAÑOLES |
13,600 quintales |
5.99% |
|
FRANCESES |
9,900 quintales |
4.36% |
|
SUIZOS |
4,400 quintales |
1.94% |
|
|
|
|
Fuente: Lilia Serrano
López, Los alemanes cafetaleros del Soconusco, p. 173
Con el desarrollo
cafetalero fue necesario contar con mano de obra extensa que fue sacada
de los habitantes de pueblos cercanos y de jornaleros guatemaltecos
fueron enganchados para trabajar en las fincas; llegaron a establecerse
en Soconusco hasta 40,000 jornaleros, también es importante hacer mención
de la población indígena de los altos de Chiapas que fueron utilizados
como tamemes(cargadores) en las fincas gran- numero de ellos trabajo por
largo tiempo en fincas de café, los finqueros establecieron casas de
enganche en San Cristóbal de las Casas para poder hacerse de estos
trabajadores indígenas, estos sistemas funcionaban mediante el pago
adelantado del salario que después se desquitaría en las fincas y el
establecimientos de tiendas de raya donde los enganchados se surtían de
víveres y después pagaban con el salario, esta situación trajo consigo
una situación que el jornalero ya no podía abandonar la finca porque
acumulaba una deuda enorme en las tiendas de raya por lo tanto estaban
atados a las fincas y sus amos.
Con la constante
mecanización del trabajo la situación de los trabajadores cambiaria y
apartir de 1930 las fincas comienzan a proporcionar vivienda, alimentos,
escuelas, iglesias.
ASIMILACION
CON LA POBLACION:
La convivencia con la
población de trabajadores obligo a los alemanes a aprender lenguas
indígenas antes que el español, pues era con ellos que establecieron sus
primeras relaciones interétnicas en el país. La poca población hispana y
mestiza fomento el sentido elitista de los alemanes por los menos al
principio. Pero paulatinamente fueron creando instituciones que los
aglutinaban la mas importante de ellas fue el club alemán, fundado en
Tapachula en 1920 en donde se reunían con frecuencia para ponerse en
contacto ir de compras o hacer algún festejo el mas famoso fue el
cumpleaños del fürer Adolf Hitler, las compras se efectuaban en la casa
comercial Henkel.
El hotel Europa pertenecía al alemán Federico Manhken.
Para casarse los alemanes
no buscaban esposas en México las traían de Alemania ya que sino lo
hacia de esa manera los desheredaban sus padres.
Pero indudablemente hay
sus excepciones como el “viejo Juan Luttmann quien dio mucha guerra y
tuvo muchos hijos mestizos”. Se casaban entre ellos porque según era la
única manera de conservar sus fincas. En un principio fue para ellos muy
difícil cambiar sus hábitos alimenticios sin embargo el hambre era algo
difícil de poder sobrellevar, las comidas con chile, chayote, fríjol, que
fueron combinando con pan de trigo que producían en las fincas, además
los productos enlatados que traían de Tapachula que compraban en la
tienda henkel.
Su estilo de vivienda fue
cambiando poco a poco al desarrollar un tipo de vivienda que debido a
las condiciones del clima no podía ser estilo alemán pero que adecuaron a
sus necesidades y comodidad. Para ello trajeron de Alemania carpinteros y
artesanos que construyeron casas forradas de madera que todavía hoy
podemos seguir apreciando. Para mantener lo fresco utilizaron corredores
oscuros y amplios, como sus jardines a donde eran orientadas todas las
habitaciones. A sus cocinas llegaron los primeros hornos de metal
importado y ocasionalmente el mobiliario del resto de la casa, ya que
prefirieron elaborarlos con maderas del lugar duraderos y con estilo
conservador. Dependiendo de la economía de la familia se podía contar
hasta con sirvientes alemanes
La educación en las
primeras generaciones estuvo a cargo de maestros alemanes en las propias
fincas; cuando la situación lo permitía se enviaba a los hijos varones a
Alemania a estudiar comercio o materias que ayudaran al mejor desarrollo
de los negocios o de la agronomía las mujeres a veces estudiaban economía
domestica, las siguientes generaciones continuaron educándose con
maestros alemanes en sus fincas, pero los estudios superiores comenzaron
a realizarlos en la ciudad de México en el colegio alemán sus
decencientes asistirían a escuelas publicas de Tapachula.
La religión cambio con el
paso del tiempo, transitando de luteranos a católicos de manera que la
integración de los hijos de los inmigrantes fue más fácil. Su calendario
de fiestas paso por el mismo proceso aun cuando de por si era corto. Los
finqueros celebraban las fiestas de la cosecha. La fiesta del año nuevo y
la navidad; algunos festejaban el día de la independencia con “Grito”
dado por el juez del lugar.
Aun cuando en los años de
la segunda Guerra Mundial los bienes de los finqueros fueron confiscados,
y estos concentrados en el fuerte de perote, al terminar la misma guerra
pudieron volver a sus propiedades, ya reducidas por la implementación de
los programas agrarios, lo que notablemente redujo la producción
cafetalera, la que nunca volvió a alcanzar los niveles de producción de
los años 30, cuando alcanzo los 298,000 quintales de café, sin duda con
el paso del tiempo con la apertura de las comunicaciones y las relaciones
interétnicas promovidas a partir del trabajo han hecho que los alemanes
de la región soconusco se integren a la sociedad mexicana de manera mas
completa.
Con la revolución la vida
de los alemanes y sus fincas casi no sufrió alteraciones mantuvieron sus
plantaciones al entenderse con los carrancistas, y así se garantizo una
relativa coexistencia pacifica con estos, por los cual el negocio del
café apenas y disminuyo. La única variante fue la de empezar a colocar
sus productos en Norteamérica y no en Alemania, que se encontraba en
guerra. Para los años 20, las fincas en manos de empresas de apellidos
alemanes se multiplicaron, aumento la extencion de hectáreas de cultivo,
y aumento su exportación y producción; al terminar la guerra algunos
excombatientes al no encontrar manera de sobrevivir en la vencida
Alemania vinieron a México y se emplearon en talleres, comercios, y
plantaciones de sus paisanos.
Para 1930, Vivian en
México 6,501 alemanes, de los cuales no todos estaban en sintonía con su
tiempo: había quienes defendían la republica y otros añoraban el imperio
alemán; sus diferencias políticas en poco alteraban la vida comunitaria
pues desarrollaban una unidad interna muy sólida. Diversas asociaciones
de fines sociales los reunían: la liga alemana (DEUTSCHER BUND), la
asociación de ciudadanos del tercer Reich en México, (VERBAND DEUTSCHER
REICHSANGEHORINGEN), La liga de Ex Combatientes (FRONTKAMPFER BUND).
A pesar de que declararon
su no participación en política, la asociación de ciudadanos. La mas
importante de todas, era de clara filiación nacionalsocialista, cuya
doctrina difundían entre la colonia con folletos; la llegada de nuevos
inmigrantes en los treintas había de fortalecer esa ideología.
Muchos de ellos eran
jóvenes propagandistas del Partido Nacional Socialista. En 1932 este
contaba con 68 miembros en México, aun cuando los pioneros de la colonia
Alemana compartían las ideas del movimiento no por ello se pusieron a las
ordenes de los recién llegados militantes; a pesar de que la política del
partido y de la embajada alemana los avalaban, rechazaban la idea de que
la comunidad alemana debía subordinarse a la dirección del partido. Por
otro lado los militantes debieron de haber aprendido pronto la distancia
de clase. De manera que atrajeron a los compatriotas al Partido Nacional
Socialista representado por la comunidad del pueblo alemán por medio de
actividades sociales y culturales que aparentemente tenían el objetivo de
fortalecer los lazos con la patria sobre todo a los ojos de las
autoridades mexicanas por lo que adopto el nombre de Centro Alemán. En
realidad se trataba de ganar adeptos para la causa del Reich.
Las actividades
desarrolladas por el Centro Alemán eran las siguientes se implementaba
bolsas de trabajo para los desempleados alemanes. Las mujeres en grupos
de damas alemanas, se encargaban de proporcionar a sus compatriotas de
escasos recursos financiamiento para viajes de regreso a Alemania,
estancia en el hospital o cuotas escolares. El centro ayudaba al asilo de
ancianos y al internado del Colegio Alemán. La difusión de los
acontecimientos de la Alemania de los treinta y fundamentalmente su
ideología, estuvo a cargo de los organismos que la colonia alemana
poseía: su periódico Deustsche Zeitung von México, los Informes de la
comunidad del pueblo Alemán, el boletín de asuntos económicos, el
periódico de la iglesia protestante alemana en México y el de la juventud
cristiana. Estos y otro folletos y revistas eran cuidadosamente
repartidos entre los miembros de la colonia, en particular los que
radicaban fuera de la ciudad capital, quienes requerían de una labor
ideológica más intensa.
Del resto de la sociedad
los nacional socialistas también se ocupaban en intensificar la cultura
alemana a través de ella intentaron ganarse la simpatía de los mexicanos
para el Reich y de los hombres de negocios para favorecer el intercambio
comercial que se dificultaba por el predominio estadounidense. A ello
servían las transmisiones de programas para la radio y la enseñanza del
idioma Alemán.
Toda esta extencion
ideológica y cultural, fue sin embargo, contrarrestada por la propaganda
antinazi norteamericana y en los cuarenta por los antifascistas exiliados
en el país. Al estallar la guerra se terminaron todas las relaciones
comerciales con Alemania. A mediados de 1941, el gobierno de Estados
Unidos dio a conocer las lista negras de unas 1,800 empresas alemanas e
italianas en América Latina y presiono a los gobiernos a intervenirlas el
gobierno mexicano lo hizo en 1942 con las fincas cafetaleras y demás
empresas.
Los dueños muchos de los
cuales intentaron nacionalizarse poco antes de tomarse esas medidas, con
sus empleados fueron trasladados a la capital. La junta administrativa de
los bienes intervenidos se encargo de que sus labores fueran las mismas.
Tratándolos como bienes ajenos pero no como bienes conficasdos; además no
pudieron cerrarse porque se perjudicaba con ello la economía mexicana al
dejar el país si mercancías vitales como las medicinas, además del gran
número de desempleados que se hubieran declarado a pesar de ello la baja
en la producción no se pudo evitar.
Para finales de 1944 el
gobierno comenzó a descongelar los valores de algunos alemanes. Las
fincas cafetaleras fueron devueltas a sus dueños a partir de 1946; todos
al parecer regresaron y tuvieron que luchar para recuperar su
productividad. Incluso arguyendo su naturalización aunque fuera
reciente. La guerra fue una prueba mas de su integración a la sociedad
mexicana, pues para finales de los cuarenta dejo de existir la colonia
alemana por miedo a ser estigmatizados como nazis. Reintegrados a su vida
normal, los alemanes dejaron de reunirse e su club exclusivo y lo
cambiaron por el de rotario o de leones. La preservación de la cultura
germana se volvió un asunto íntimo de cada familia, a lo cual les ayudaba
en la capital el Colegio Alemán.
Inversiones Alemanas en
Soconusco, 1933-1945
|
Nombre |
Ramo Económico principal
Otras inversiones
|
Lugar |
|
Polhenz y CIA |
|
Tapachula |
|
Casa Henkel
|
Mercería y Abarrotes |
Tapachula |
|
El Madronal |
Finca Platanera |
Chiapas |
|
El Alcázar |
Finca Platanera |
Acapetahua, Chiapas
|
|
Hemmer y CIA. |
|
Tapachula |
|
Nintzo y CIA. |
|
Tapachula |
|
Nintzo y Wenzel S de R.L |
|
Tapachula |
|
Hoffman y CIA. |
|
Pueblo Nuevo Chiapas |
|
Wenzel y CIA. |
|
Tapachula |
|
La Alianza |
Finca Cafetalera |
Tapachula |
|
Nombre |
Ramo Económico |
Lugar |
|
Alicia |
Finca Cafetalera |
Soconusco Chiapas |
|
Argelia |
Finca cafetalera |
Motozintla Chiapas |
|
Argovia |
Finca cafetalera |
Huehuetan Chiapas |
|
Badenia |
Finca cafetalera |
Tapachula Chiapas |
|
Bremen |
Finca Cafetalera |
Motozintla Chiapas |
|
Hamburgo |
Finca Cafetalera |
Tapachula Chiapas |
|
Hannover |
Finca cafetalera |
Tuzantan |
|
Irlanda |
Finca Cafetalera |
Tapachula |
|
San Antonio chicharras |
Finca Cafetalera |
Tapachula |
|
San Antonio Nexapa |
Finca Cafetalera |
Tapachula |
|
Mexiquito |
Finca Cafetalera |
Tapachula |
|
La joya |
Finca cafetalera |
Tapachula |
|
Germania |
Finca cafetalera |
Tuzantan |
|
Prusia |
Finca cafetalera |
Cd. Las Casas Chiapas |
|
La Victoria |
Finca cafetalera |
Motozintla |
Fuente: Brígida Von Mentz,
Los Empresario Alemanes, tomo 2 p. 202
El Colegio Alemán fue el
más importante órgano de enseñanza del carácter germánico. Financiado por
empresas alemanas establecidas en México, las donaciones del Imperio y
las colegiaturas, El colegio alemán creció y se fortaleció al paso del
tiempo. Escuela pensada para educar a los hijos de alemanes radicados en
México, incluyendo los que Vivian en provincia, pronto se abrieron nexos
para recibir a los hijos de extranjeros pudientes, y Mexicanos de la alta
burguesía capitalina; estos tres sectores se habían de constituirse en el
alumnado permanente de la escuela. Educados bajo ciertos principios
“cultivar la inteligencia y las fuerzas del cuerpo, disciplinar el
espíritu con una educación bien dirigida en base a una moral muy estricta
para formar el criterio recto, el dominio de si mismo, el carácter que de
a los hombres la dignidad y el honor.
La calidad académica ha
sido otra de las cualidades de la institución: Historia de Alemania,
Idioma Alemán, las ciencias naturales, la educación física, la música han
sido las materias base hasta mediados del siglo XX impartidos por
maestros alemanes de excelente preparación, el colegio desde su fundación
hasta el termino de la segunda guerra mundial permaneció ligado a
Alemania a través de las organizaciones e instituciones oficiales con el
fin de fortalecer lazos con la madre patria y el espíritu germano de allí
que las materias relacionadas con la patria materna fueran de gran
prioridad para la enseñanza,
La situación de
privilegio del colegio cambio a raíz de la guerra con la derrota alemana
se suspende toda ayuda económica y nexo ideológico por algún tiempo la
escuela pasa por sus peores etapas pues acusado de ser un centro difusor
del nazismo y es objeto de vigilancia por la autoridades educativas
mexicanas y obligado a cambiar sus planes de estudios y su profesorado.
A pesar de los cambios la
calidad y la disciplina del colegio no cambiaron la institución
reforzaría en sus alumnos “su sentimiento de clase y actitud Burguesa de
sentirse siempre diferente y superior” por otro lado la escuela refleja
la contradicción y ambivalencia inherente de los alemanes radicados en
México; es claro su deseo de conservar su cultura materna pero viven en
una sociedad totalmente diferente que se impone por la fuerza de la
costumbre y la sociedad mayoritaria.
Las fincas alemanas son
admiradas por los tapachultecos. Por ejemplo en la finca las maravillas
se tomaba vino del Rhin en copas de cristal de babaria también son
famosas las fincas como la Nueva Alemania, cuyo nombre se origino del
Tercer Reich. A los alemanes los ven algunos tapachultecos como
colonizadores “con la mentalidad de cazadores de tigres en África”. Sin
embargo también he oído entre gente de la oligarquía como entre los
trabajadores de las fincas que son muy disciplinados y que la disciplina
aprendida con ellos les sirve mucho en la vida.
Los inmigrantes alemanes
fueron muy importantes en el contorno social del Soconusco pues su
impulso, la disciplina y su gran empeño para el trabajo hicieron del
Soconusco la región mas productiva del estado de Chiapas, a pesar de ser
una colonia cerrada y elitista debemos recocer que las actividades
económicas que implementaron sirvieron en el desarrollo de soconusco y
sobre todo de Tapachula que en aquello días de riqueza y bonanza forjo el
mote de la perla del Soconusco.
Lic,
Victor Manuel Martínez Sumuano: Licenciado en Historia por la Facultad de
Ciencias Sociales de la UNACH
BIBLIOGRAFIA
Bonfil
Batalla Guillermo. Simbiosis de Culturas. Los Inmigrantes y su
Cultura en México, Edit. Fondo de Cultura Económica. México 1993.
572p.
Arriola
Aura Marina. Tapachula “La perla del Soconusco” Ciudad Estratégica
para la redefinición de la fronteras Edit. Flacso. Guatemala 1995,
296p.
Mentz,
Brígida von, Los empresarios Alemanes, el Tercer Reich y la oposición
de derecha a Cárdenas, Ciesas. México, 1988
Serrano López, Lilia
Maria del Carmen, Los Alemanes cafetaleros del Soconusco un capitulo
de la inmigración Alemana en México. 1826-1830, México Facultad de
Filosofía y letras de la UNAM. 1982 (tesis de licenciatura en historia).
Radkau
Verana, “La Identidad nacional del capital y la etnicidad de los
empresarios alemanes en Chiapas”, Coloquio Paúl Kirchhof, México,
Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM, 1986
|