Un pueblo que no conoce su historia, corre el riesgo que se la inventen

EL SOCONUSCO COLONIAL

E

n el periodo colonial, la provincia del Soconusco se extendía a todo lo largo de lo que hoy es la llanura costera de Chiapas, desde Tonalá en el noroeste hasta la cuenca del rió Tilapa, apenas pasando la frontera hacia el sureste.

            La región del noroeste tenía una economía basada en la cría de ganado y en menor grado, en la producción del añil y la población era principalmente de negros y mulatos, la población indígena se había extinguido, la región sureste se caracterizaba en la producción agrícola principalmente en el cultivo del cacao y su población era principalmente indígena.

            El Soconusco es conquistado en 1524 por Pedro de Alvarado, esta región pasa a ser propiedad de Hernán Cortes, después la corona española le daría el titulo de gobernación principalmente por lo valioso que resulto para la economía colonial el comercio del cacao, en 1545 el Soconusco aparece como una posesión de la corona de España, la organización de la gobernación se componía de la siguiente forma.

Gobierno:

            La audiencia de México nombro el primer corregidor para el Soconusco el 11 de marzo de 1531. El derecho de nombramiento fue ejercido por el virrey de 1535 a 1556. El titulo del magistrado  cambio de corregidor a alcalde mayor en 1551 y una real cedula de 1556 colocó al Soconusco en la jurisdicción y poder nominativo de la audiencia de Guatemala, escasamente cinco años mas tarde la provincia paso a ser una gobierno aparte, quedando el gobernador sujeto a nombramiento por el rey situación que perduraría mas de dos siglos.

            Los problemas entre los españoles que gobiernan el Soconusco y los de Guatemala, la lejanía de la provincia y su calidad de vasta encomienda de la corona daban al gobernador poderes extraordinarios sobre la economía y el aparato de justicia de la región. En realidad Soconusco fue gobernado como un feudo personal a corto plazo, con raras interferencias del exterior, es significativo que las disputas jurisdiccionales más serias se hayan producido entre los gobernadores y los obispos de Chiapa, especialmente entre 1649 y 1687.[1]

            Los gobernadores podían nombrar un solo teniente y si bien tenían prohibido nombrar corregidores u otros magistrados locales, enviaban a la zona rural agentes informales.

            La primara sede del gobierno español fue posiblemente cacaluta, cerca del pueblo de Soconusco, pero en la década de 1540 fue trasladada a Huehuetlan donde permaneció por muchos años. Para 1681 el gobernador residía en Escuintla, y en 1794 Tapachula pasó a ser la capital.

            Cuando se organizo en 1790 la intendencia de Chiapa, Soconusco fue agregado a ella como subdelegación, no mucho después el territorio fue divido en dos partidos, Tonalá (la región al norte de Mapastepec) y Soconusco propiamente dicho o Tapachula al sureste. Si bien hubo muchas discusiones al respecto por mucho tiempo se negó a la comunidad española del Soconusco la calidad de villa y por lo tanto no hubo allí ayuntamiento formal, en realidad, apenas en 1813 Tapachula y Tonalá pasaron a ser villas. Por otra parte los pueblos de indios conservaban sus gobiernos locales.

Iglesia:

            Esta región  estuvo en la diócesis de Tlaxcala hasta 1536, en que paso a la de Guatemala en 1545 el rey le asigno al nuevo obispado de Chiapa[2] al cual de ahí en adelante permaneció para siempre, salvo un periodo 1561-1596, en donde paso a ser gobernado en lo religioso por el obispado de Guatemala, es relevante mencionar que los pleitos entre los obispados por la jurisdicción religiosa del Soconusco fue muy áspera durante el siglo XVI. El patronato Real fue ejercido primero por el virrey, mas tarde desde 1556 por la audiencia de Guatemala y desde 1561 por el gobernador de Soconusco, pero la información al respecto es muy poca, hubo en la región misioneros dominicos y frailes de la Merced, esta aérea fue monopolizada por el clero secular, en la primeras décadas de la conquista algunos beneficiados se enriquecieron traficando con el cacao, en 1548 el obispo de Guatemala escribía que en la provincia solo había dos curas seculares.

            Durante casi todo el periodo colonial el Soconusco estuvo dividido en seis o siete beneficios aunque los centros y los límites de las parroquias se desplazaron bastante. A fines del siglo XVI las parroquias eran Asunción Soconusco, Tianguistlan, San Pedro Huehuetlan, Santo Domingo Cuilco, Asunción Tustla, Santa Maria Ayutla y el Despoblado que tenía su centro en San Pedro Mapastepeque y llagaba hasta Tonala, cuando la prosperidad disminuyo ya no siempre fue posible encontrar clérigos dispuestos a llenar los puestos menos remunerados.

Con el resultado de que dos o mas parroquias se combinaban bajo el mismo cura en 1656 cinco de los siete curatos carecían de beneficiados. Para 1611 el cura de la parroquia de Soconusco vivía en San Mateo Ocelocalco, para 1671 se fija la sede parroquial en Santo Domingo Escuintla. Tianguistlan, llamado también condadillo, se menciona como beneficio en 1640, pero en 1656 su centro estaba en San Matías Tizapan donde quedó. Huehuetlan fue sede parroquial durante todo el periodo colonial. Cuilco y sus dependencias se visitaban desde Huehuetlan[3] en 1571 y 1611, pero fue revivido como doctrina separada en 1628 cuando se estableció un fraile mercedario que permaneció varios años más tarde Cuilco se despobló por completo.

            El cura de Tustla se traslado a San Agustín Tapachula a fines del siglo XVIII. La parroquia de ayutla estuvo generalmente sin cura residente desde 1611, y era visitada desde Tustla y después desde Tapachula. Finalmente en el área del despoblado el beneficiado alrededor de 1740 traslado su residencia de Mapastepeque a San Francisco Tonala.

Economía:

Hablar de la historia económica de Soconusco es hablar del cacao cultivo que dio grandeza y sufrimiento a esta tierra, este cultivo represento riqueza para el grupo de conquistadores establecidos en el Soconusco, el cacao constituyo el primer gran auge económico de la colonia, en la Centroamérica de la conquista se cultivaban arbustos de cacao por dos razones, sus granos servían como moneda de cambio, siendo aceptado en casi toda el área mesoamericana y también servia para comer pero este solo estaba reservado para las elites gobernantes, el cacao jugo un papal muy importante antes de la llegada de los españoles y su empleo como pago de tributos era muy antiguo.

            Fueron el Soconusco y Zapotitlan las áreas donde se cultivo más el cacao, ya que en el periodo anterior a la conquista, era el Soconusco el que tributaba mas cacao al imperio azteca el códice Mendoza muestra un tributo de 400 cargas provenientes de Soconusco, el centro de operación comercial fue la capital de la gobernación Huehuetlan, el único núcleo de españoles de Soconusco, el gobierno real de la provincia residía ahí.

Pero muchos de sus habitantes estaban solo de paso. Huehuetlan a pesar de haber sido fundada muy al principio, en 1524 por Pedro de Alvarado. No obtuvo el titulo de ciudad o villa durante los siglos XVI y XVII debido probablemente a su población mercantil y móvil.  Aquí, el tributo en cacao era recolectado y después vendido a los comerciantes. También los comerciantes recolectaban y pesaban el cacao adquirido directamente de los indígenas. Huehuetlan era, de hecho, un punto de reunión desde donde el cacao era enviado a los mercados de la Nueva España. Los funcionarios coloniales dedicados al comercio del cacao se enriquecieron rápidamente. Estos entraron en complicidad con comerciantes españoles o mestizos venidos de México estos adquirían el cacao a los pobladores indios de una manera desigual y les daban mercancías de bajo valor. Ante estos abusos cometidos es enviado desde  España el fiscal Alonso Arteaga Mendiola para investigar los malos manejos del gobernador Pedro Pacheco y otros españoles. El informe del fiscal señala que había en la provincia dos mil indios tributarios que pagaban a la corona cuatrocientas cargas de cacao al año, más otras doscientas cargas por sobras de tributo, y alimentos para sacerdotes y funcionarios de la gobernación.[4]

            En las últimas décadas del siglo XVI se produce una disminución de la población nativa debido a las enfermedades introducidas por los españoles y al peso excesivo del trabajo. Las cifras de los documentos nos informan que en 1576, 1800 indígenas tributaban 650 cargas y en 1609, dos mil indígenas tributaban 1157 cargas de cacao, Se intentarían implantar varias medidas para cubrir la falta de trabajadores: en 1585 la Corona estipulo que todo indio que desease ir a Soconusco desde cualquier lugar de la Nueva España, podía obtener una licencia para hacerlo y seria exonerado del tributo por determinado tiempo.

            En 1614 se expidió una Real Cedula que dictaba las medidas convenientes para intensificar el cultivo del cacao en la jurisdicción de la provincia de Soconusco que desde hacia cuatro años había entrado en decadencia según un informe rendido por su gobernador Baltasar Mural de Valdivieso.

            Juan Vázquez de la Cueva, gobernador de Soconusco por los años 1617-1618, propuso la repoblación de la provincia para solucionar la decadencia de los sembradíos de cacao y maíz provocada por la falta de brazos que los cultivaran. Por lo que sugirió como en la jurisdicción de Chiapas había más de 24,000 tributarios podían ser algunos trasladados al Soconusco.

 A pasar de las acciones emprendidas para impedir el decaimiento de la producción del cacao, la crisis fue progresiva puesto que los nativos encargados de cultivar las delicadas plantas perecían a causa de las enfermedades contraídas y el exceso de trabajo, como ya se menciono. Otra regiones desplazarían al Soconusco en el cultivo de cacao Izalco hoy El Salvador, Venezuela y Ecuador motivaron la atención motivaron la atención de los españoles lo que resto importancia a Soconusco, que por otra parte nunca dejaría de producir cacao.[5]

            No solo el cacao seria parte de la economía de Soconusco aun si menospreciar su enorme importancia, el añil, la grana cochinilla ambas materia prima importante para la obtención de tintes empleados en la industria textil, la ganadería que empezó a expandirse durante la segunda mitad del siglo XVI, alcanzando gran fama la zona comprendida entre Mapastepec y Tonalá.

            Otros productos de Soconusco eran la vainilla y el achiote (ambas especias) probablemente jugaron papeles menores en la economía y al igual que el caso del cacao, eran primordialmente para la exportación. De vez en cuando se reporta el pescado también como producto de exportación, aunque seguramente como el maíz y el frijol era para consumo local.

            La historia económica de Soconusco la podemos ubicar como una constante búsqueda de la acumulación de riquezas basadas en la exportaciones de cultivos y sobre todo de un cultivo sumamente importante como lo fue el cacao, estas ambiciones hicieron mas importante el control de la mano de obra que de la tierra de cultivo, los productos agrícolas del soconusco, principalmente el cacao, servían para unir el área con el mercado internacional, la producción de cacao fue un factor importante en la relaciones económicas internas de la provincia.[6]

Poblaciones y Grupos Humanos:

Son diversas las opiniones acerca de la población de Soconusco en los primeros años y antes de la conquista, el tributo azteca, según registros de la época puede reducirse al valor de 13,260 mantas que podrían representarse como un numero igual de tributarios o familias, Bernal Díaz del Castillo habla en su conquista de la Nueva España de mas de 15,000 vecinos, otra fuente estima que habían mas de 30,000 tributarios o vecinos al momento del primer contacto con los conquistadores españoles.

 

            La viruela llego dos años antes que los conquistadores, parece razonable atribuir al soconusco una población de 80,000 en 1519, reducida a 60,000 en 1524, con mayor densidad de población en al área productora de cacao en el sureste. Posiblemente el área entre Mapastepec y Tonalá estaba escasamente poblada en el momento del contacto con los españoles y para mediados del siglo XVI era conocida como el despoblado.

            En Marzo de 1545 se asigno a los indios del Soconusco un tributo anual equivalente a 1886 pesos oro común. Si la tasación individual era de dos reales, eso representaría 7,544 tributarios, unas 26,000 personas, El recuento en que se baso esa tasación se hizo antes de la llegada de una epidemia mortal que azoto Yucatán en 1544 y al centro de México al año siguiente, se dice que muchos murieron de hambruna acompañada de enfermedades en 1570, y pocos años después el gobernador escribió que toda la provincia no había mas que 1200 familias, para entonces resultaba evidente para los españoles que en Soconusco no quedaban indios suficientes para el mantenimiento de las plantaciones de cacao de la cual dependía la prosperidad. Ya en 1560 el obispo de  Ciudad Real, Marroquín quiso hacer trasladar allí indios de otras regiones.

            En 1574 el gobernador Ponce de León sugirió traer 3000 familias de México y 1000 más de Verapaz para revivir la industria del cacao. En realidad, para esa fecha ya había habido algo de inmigración, además de abundantes migraciones estacionales de los indios de las zonas vecinas de los altos, que pasaban parte del año en el Soconusco para ganar la plata y el cacao que debían entregar como tributo. Sin embargo muchos de esos trabajadores estacionales morían y los sobrevivientes regresaban a sus casas da manera que la escases de mano de obra era continua[7].

            El movimiento gradual de personas de Guatemala y Chiapa, hacia el Soconusco produjo un cambio gradual en la distribución de las lenguas indígenas. En 1615 se hablaban en la región tres lenguas diferentes, además de la lengua franca el nahuatl, en 1656 los hablantes de la lengua mame se habían desplegado hacia la frontera oriental y constituían el grupo dominante en Ayutla, Tuxtla-Cacaguatan, Nejapa, Cuilco, Tepehuis, Tacualoya e Ilamapa. En Tapachula y Mazatlán se hablaban distintas lenguas.

            Los españoles fueron atraídos al Soconusco sobre todo por el comercio del cacao que en el sureste resulto ser muy ventajoso y aumento mucho después de la conquista, cuando lo novohispanos y europeos empezaron a tomar grandes cantidades de Chocolate.

La población europea se concentro principalmente en huehuetlan sede de la gobernación se dispersaría después en los pueblos de indios y en el campo, el numero de familias española aumento de 50 a 60 a fines del siglo XVI al doble de ese numero en 1684 (pero algunas seguramente eran mestizas). El censo de 1740 registra 67 casas de españoles,  así como 122 casas de mestizos, en siete pueblos. En 1778, se registran 463 españoles y 535 mestizos, con las mayores concentraciones en Tuxtla y Escuintla.

            Había pocos esclavos, pero negros y mulatos libres se establecieron en la mitad noroeste de la provincia de Tonalá a Mapastepeque en el siglo XVI, y mas tarde se extendieron hacia el sur. Para 1684 había 259 jefes de familia mulatos, la mayoría empleados en haciendas de ganado, Tonalá, Pixixiapa, Mapastepec y Ayutla. A mediados del siglo XVIII ese elemento estaba bastante homogéneo distribuido en todo el Soconusco (361 familias en 1740, 2060 individuos en 1778).[8] 

            Algunas comunidades indias fueron trasladadas por los españoles de su ubicación original a mayor altura para ser congregadas en la llanura costera a los largo del camino real. Por otra parte, algunos centros importantes como Tonalá estaban en las partes bajas cuando llegaron los españoles, es posible que el esfuerzo por la congregación haya sido menor en el sureste donde las exigencias del cultivo del cacao condujeron a la supervivencia de muchos asentamientos pequeños y dispersos entre si. Algunos de los pueblos registrados en fechas tempranas cambiaron de nombre o dejaron de existir, como por ejemplo Coyoacan (Cahuacan), del que no he hallado mención después de 1552. Copulco, Cececapa y Quezalapa desaparecieron hacia 1600. En la relación de pueblos de 1611 se dan los nombres de treinta y nueve pueblos, la mayoría en la zona del cacao.

            Algunos pueblos fueron abandonados a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII; Amastlan, Apasapa, Caguala, Cuilco, Chacalapa, Chiltepec, San Lorenzo, Talibe, Tonalapa y Zacapulco, aparecen  como cabeceras en 1664 pero están ausentes de la lista de 1740 y documentos posteriores. Cada uno de ellos tenía apenas unos pocos tributarios que seguramente fueron añadidos a los pueblos vecinos. En la decada de 1760 los campesinos sobrevivientes de Hueypetagua y Ocelocalco se trasladaron a San Felipe y Soconusco, respectivamente y más o menos al mismo tiempo desaparecieron los pueblos de Tianguistlan y Tiltepec.

 

Pocos años después el pueblo de Mazapetagua fue destruido por una inundación y fundado nuevamente a mayor altura en Pueblo Nuevo, los asentamientos con categoría de pueblo a fines del siglo XVIII de norte a sur, eran los siguientes, donde hubo un numero mayor de negros y mulatos fue en Tonalá, Pijijiapan, Mapastepec, si numero disminuye en Soconusco, Acacoyagua, Escuintla, Acapetahua, San Felipe Tizapa, Huilosingo, Pueblo Nuevo Comaltitlan, Zapaluta, Huixtla, Tuzantan, Ilamapa de la sierra, Tlacualoya, Tepehuis, Huehuetan, Ilamapa del mar, Nexapa, Tuxtla, Cacahuatan, Tapachula, Mazatan, Metapa, (se menciona por primera ves en 1774), Ayutla y Nahuatlan[9]. Los cambios de población y poblados en Soconusco fueron muy rígido debido a causas diversas a partir de la segunda mitad del siglo XVIII el Soconusco empieza a tomar su actual formación de poblados.                                 

BIBLIOGRAFIA

 Arriola Aura Marina. Suplemento de Antropología, Estudios Coloniales. 1993. sin más datos.

 Bonaccorsi Nelida, El trabajo obligatorio indígena en Chiapas siglo XVI. (Los Altos y Soconusco).  Ed. UNAM. México 1990. 72. p

 Gerhard Peter. La Frontera Sureste de la Nueva España. Ed. UNAM. México. 1979.

Lic. Víctor Manuel Martínez Sumuano. Historiador


[1] Gerhard Peter, La Frontera Sureste de la Nueva España, Ed. UNAM. México. 1979. p.130

[2] Ibíd. p.131

[3] Ibíd. p.131

[4] Nelida Bonaccorsi, El trabajo indígena en Chiapas Siglo XVI (los altos y Soconusco), UNAM, México 1990, p.36

[5] Ibíd. p.38

[6] Aura Marina Arriola, Suplemento de Antropología. Estudios Coloniales, p.43

[7] Peter Gerhard, La Frontera Sureste de la Nueva España. Ed.UNAM, México 1979. p.132

[8] Ibíd. p.133

[9] Ibíd. p.134




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